BEATRIZ MAÑAS ME ENCARGA QUE PONGA EN EL FORO,
EN SU NOMBRE, EL RELATO DE SU PARTO,
QUE COPIO ÍNTEGRO.Querido Dr. Escudero:
El pasado día 16 de Abril nació mi hijo Marco y quería agradecerte en primer lugar lo que aprendí en tu curso el día 29 de Marzo y en segundo lugar lo mucho que me ayudaste el día del parto cuando hablé contigo por teléfono.
Tal y como te prometí, te escribo estas líneas para relatar cómo fue mi experiencia el día en que nació mi bebe.
La noche del día 15 de Abril empecé a sentirme algo diferente, aunque no le di mucha importancia ya que ese mismo día había tenido una revisión con mi ginecóloga y me dijo que posiblemente tuviera alguna pequeña molestia, teniendo en cuenta sobre todo que todavía quedaban casi 20 días para que Marco naciera. Sin embargo según iba transcurriendo la noche notaba como se me iba poniendo la tripa dura, aunque aún así como no sentía dolor y quedaban varias semanas aún seguí pensando que serían las contracciones preparatorias... Cuando llegó la mañana empecé a manchar sangre y en ese momento decidí ir al hospital para que me revisaran por si algo iba mal.
Al llegar al hospital, llegue muy tranquila, hablé con las enfermeras que me monitorizaron y me dijeron que no tenía contracciones fuertes y que si no me dolía era falsa alarma. De todos modos insistí en que me viera un médico porque había sangrado y no estaba tranquila, así llamaron a la matrona y tras reconocerme me dijo que ese mismo día daría a luz y que ya había dilatado 4 centimetros.
El día transcurrió tranquilo, sentía las contracciones pero estas eran agradables. En una de las revisiones que me hizo la matrona, esta me dijo que debía pensarme lo de la oxitocina y la epidural porque el niño venía de cara posterior. Eso significaba que iba a tardar mucho en dilatar y que serían contracciones muy dolorosas y que posiblemente hasta más de las 12 de la noche no daría a luz. En ese momento necesité más seguridad en mí misma y valentía, así que mis contracciones comenzaron a ser dolorosas. Antes de nada pedí que me dieran un tiempo y fue cuando decidí llamarte por teléfono. Tras hablar contigo y recordar que mi cerebro había programado una anestesia psicológica, que mi parto finalizaría en un par de horas y que las contracciones serían menos dolorosas, conseguí dilatar de 5 a 9 centimetros en menos de una hora y media y en dos horas di a luz.
En el paritorio todo fue muy fácil, solo tuve que empujar y en cada empujon lo que sentía era un alivio enorme. En media hora llegó Marco, nació sano y enseguida se agarró a mi pecho. Fue una experiencia preciosa.
Después de dar a luz todas la enfermeras de la planta vinieron a preguntarme si finalmente me habían puesto la epidural, porque todas las madres dicen que quieren un parto natural y cuando llevan los 3 primeros centímetros gritan que les pongan la epidural. Mi ginecóloga y matrona no hacían más que alabarme y no daban crédito a mi valentía, a pesar de contarles lo que había hecho y hablarles de ti y que no era cosa de valentía, no dieron importancia a mis explicaciones y siguieron pensando que era una persona fuerte que aguantaba bien el dolor... En fin creo que tiene que pasar algún tiempo hasta que se quiera aprender este milagro.
Estoy segura que mi próximo parto será aún mejor y conseguiré esa seguridad que necesité en este. Por ello te quería preguntar qué pudo fallarme a ultima hora para que las ultimas dos horas (en la dilatación de 5 a 9 centimetros) sintiera unas contracciones bastante dolorosas y qué afirmaciones necesito para borrar esa idea de mi cerebro.
Por último deseo agradecerte una vez más a ti y a tu esposa tanto vuestras enseñanzas como la cercanía y amabilidad con que me habeis tratado.
Un beso y un abrazo muy fuerte,
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